Bajo el calor fraternal de los y las sindicalistas y revolucionarios de República Dominicana, los sindicalistas de América Latina y el Caribe concurrimos al XIII Encuentro Latinoamericano y caribeño de Sindicalistas para debatir sobre El mundo del trabajo Hoy en la región.

En el contexto de la amplitud de la temática, los delegados hemos aportado profundas opiniones que, desde diversas realidades, aristas y particularidades, coinciden en determinar que:

  • Vivimos un escenario de profunda crisis general del capitalismo en su fase imperialista, que desnuda el agresivo dominio del capital financiero y los monopolios, responsables de los múltiples conflictos que sacuden al mundo, de las guerras localizadas y de la barbarie genocida que perpetra el régimen israelí de Netanyahu contra el pueblo palestino, con más de 60.000 niños, mujeres, médicos, enfermeras, periodistas y demás pobladores inocentes asesinados.
  • En los países dependientes, partes del engranaje capitalista, se alternan gobiernos de la burguesía con diferentes tintes políticos, pero que coinciden -en mayor o menor nivel- en afectar los derechos de los trabajadores. Ellos expresan los alineamientos con unas u otras potencias imperialistas, con unos u otros bloques imperialistas.
  • Asistimos también a una creciente corriente de gobiernos burgueses reaccionarios, que son resultado de la profunda crisis de la institucionalidad burguesa, expresión de su propia decadencia, que abre espacios para las propuestas populistas de derecha que coinciden y son sumisos al gobierno de Trump, y que buscan liquidar las conquistas y los espacios e instituciones democráticas, y afirmar regímenes autoritarios, represivos y fascistoides.
  • La insaciable sed de ganancia y acumulación capitalista tienen como víctimas los recursos naturales no renovables que sobreexplotan las multinacionales; y, principalmente a los trabajadores, fuentes y generadores de la riqueza. La mayor explotación y superexplotación de la fuerza de trabajo es un signo de estos tiempos.

Estos factores matizan una realidad regresiva en el campo de los derechos laborales, tanto en las contrarreformas en las legislaciones laborales, así como en la imposibilidad objetiva de acceder a los que aún se mantienen como letra muerta en las mismas.

“La burguesía no existe sino a condición de revolucionar incesantemente los instrumentos de trabajo, es decir, todas las relaciones sociales”, lo establecieron Marx y Engels en el Manifiesto Comunista, y esa verdad tiene múltiples expresiones en la actualidad. El impulso de la tecnología y la ciencia ha llegado al nivel de la incursión agresiva de la inteligencia artificial; la universalización de la circulación de las mercancías ha llegado a la economía de las plataformas, etc., etc. Mas, una verdad es incuestionable, el capital para ser tal no puede prescindir de las energías productivas de la clase obrera, que las exprime al máximo extremando las condiciones de sobreexplotación.

Según lo han establecido los delegados de los diferentes países, es coincidente la constatación de los reducidos porcentajes de sindicalización de los trabajadores y, si bien se registran ciertos niveles de pérdida de la afiliación sindical, la razón principal es la anulación sistemática de los derechos laborales, los obstáculos de las autoridades y las acciones represivas de los patronos para impedir y reprimir la organización de sus trabajadores. Esta realidad es más evidente en los trabajadores y trabajadoras de las maquiladoras, los tercerizados y de muchas otras formas de precarización de la contratación de la fuerza de trabajo.

Se registra un proceso continuo de pérdida del poder adquisitivo de los salarios de los trabajadores. En ningún país de la región los salarios de los trabajadores alcanzan el costo de las canastas básicas, y en muchos casos los gobiernos hasta han decretado la reducción los salarios como lo hizo Milei en Argentina.

En todos los países latinoamericanos, la burguesía utiliza políticas de privatización para expandir su potencial de ganancias, en contra de las necesidades de la sociedad. Sectores como el agua, la electricidad, el transporte y los recursos del petróleo y la minería son objeto de esta política . A esto se suman las reformas de las estructuras administrativas públicas, con ataques a los servicios públicos y a los trabajadores de este sector.

Es coincidente también el atropello sistemático a la estabilidad laboral. Los trabajadores despedidos ya no se cuentan por miles, sino por decenas de miles en la mayoría de países.

Las históricas conquistas de la seguridad social han sufrido o están sufriendo el asecho de la burguesía financiera y los gobiernos, que buscan apropiarse de los recursos de los trabajadores asegurados y desmantelar su carácter solidario, elevar la edad de jubilación y reducción de los montos de las pensiones. La privatización de los sistemas de pensiones en algunos países ha convertido el dinero de la previsión social en una mercancía en manos de las administradoras privadas y sufren el saqueo de los gobiernos para paliar sus crisis, por su parte los trabajadores están condenados a recibir una pensión miserable al momento de retirarse.

Otra importante coincidencia registrada en el encuentro es la constatación de la lacerante realidad de las mujeres trabajadoras, a las que el capitalismo discrimina, margina y sobreexplota en forma generalizada. Reciben salarios inferiores, son situadas en los oficios de las más bajas categorías remunerativas y siguen siendo víctimas de las costumbres y culturas machistas y discriminatorias que las responsabilizan de la economía del cuidado y colocan bajo una triple carga de trabajo y en condición de doble de explotación.

Otro duro efecto social de la dinámica y crisis del capitalismo es el incremento incesante del ejército industrial de reserva. Esa creciente franja de millones y millones de desempleados y subempleados que, en momentos, son útiles al ejercicio del poder burgués para la clientela política en las elecciones, para movilizarlos en contra de las legítimas luchas de los trabajadores; y, en otros, son castigados, estigmatizados, reprimidos y expulsados de los países imperialistas, como ocurre con las brutales políticas antimigratorias de Trump y sus secuaces.

Los trabajadores estamos de pie

Las y los sindicalistas de América Latina y El Caribe registramos en este XIII ELACAS, múltiples y persistentes experiencias de luchas de los trabajadores, la juventud y los pueblos de la región, haciendo frente las agresivas políticas y medidas antiobreras, antisindicales y antipopulares de las potencias imperialistas y sus monopolios, y de los gobiernos burgueses de la región.

En el desarrollo de la lucha de clases, las reivindicaciones parciales impulsan la movilización y lucha de la clase trabajadora. En todos los países, la lucha por la reducción de la jornada laboral debe guiar nuestra lucha, como en el caso de Brasil, donde la exigencia de acabar con la jornada de 6×1 (seis días de trabajo por un día de descanso) incrementa las huelgas y las luchas callejeras.

El camino de la lucha, de la movilización, la huelga, los paros masivos, los bloqueos de carreteras, que molestan y despiertan la ira, la represión y el “castigo” de las clases dominantes, sigue siendo el principal camino de los trabajadores en la defensa de sus derechos.

El Encuentro rescató también las valiosas experiencias de lucha de los trabajadores y la juventud en la entraña misma de las potencias imperialistas occidentales Estados Unidos y Europa, con las cuales nos solidarizamos íntegramente.

El profundo y multilateral debate registrado en el XIII ELACS reiteró la necesidad de utilizar legítimamente todas las formas de lucha, para hacer frente y derrotar el abuso y la arbitrariedad de la burguesía, que sí hace uso multilateral de su poder económico y político para doblegar las luchas de los trabajadores. En el mismo sentido, coincidimos en la necesidad de avanzar hacia la construcción de un Frente Internacional Antifascista y Antiimperialista, para enfrentar como clase obrera y con nuestros pueblos, esta dominación violenta de la burguesía en todo el mundo.

Está claro también que las condiciones de superexplotación y opresión de la burguesía contra las y los trabajadores, las múltiples calamidades que sufre la humanidad son consecuencia del sistema capitalista, caduco y en decadencia, y su continuidad no significa solución definitiva.

Las y los trabajadores, debemos también luchar por el cambio, por derrotar y superar este sistema, tenemos que asumir el desafío de proponernos la conquista del poder político, de encarar plenamente la lucha política revolucionaria.

El movimiento sindical debe integrar estratégicamente a las nuevas generaciones y fortalecer la formación de sus líderes. La energía y las perspectivas de la juventud son cruciales para revitalizar las estructuras sindicales y asegurar su continuidad, lo cual exige una gestión del conocimiento que vaya más allá de la experiencia acumulada. Es fundamental atender la formación político-sindical para que los nuevos cuadros puedan analizar las nuevas formas de contratación y precarización, como la economía de plataformas y el uso de la inteligencia artificial por parte del capital. La capacitación debe incluir el uso de recursos tecnológicos para contrarrestar la maquinaria ideológica patronal y difundir las propuestas de los trabajadores.

Debemos encarar la responsabilidad de aprovechar los nuevos recursos tecnológicos para hacer frente y neutralizar la gigantesca maquinaria ideológica de los patronos y sus gobiernos y ampliar la propagación de las razones y propuestas de los trabajadores.

El encuentro reiteró la necesidad de atender la formación político sindical con múltiples y variados recursos, intercambiar y combinar esfuerzos regionales en esa dirección.

Tenemos la firme convicción y el compromiso de trabajar por fortalecer y ampliar la unidad de los trabajadores, la juventud, los pueblos originarios y las nacionalidades para hacer frente a las políticas del imperialismo, el fascismo, el capitalismo y los gobiernos títeres en nuestros países.

Las y los sindicalistas de América Latina y el Caribe unimos nuestro grito al de los miles de millones de voces en el mundo para condenar y rechazar la barbarie del genocidio en Gaza y comprometemos la movilización de los trabajadores en las jornadas mundiales por Palestina, el 7 de octubre y el 29 de noviembre próximos.

Condenamos el bloqueo económico del imperialismo yanqui contra Cuba y Venezuela y rechazamos la presencia de los buques misilísticos norteamericanos en las costas de Venezuela, así como la pretensión de una intervención en ese país. Defendemos el principio de la autodeterminación de los pueblos.

Expresamos la solidaridad de los y las sindicalistas latinoamericanos y caribeños con todas las luchas que libran de los trabajadores y los pueblos en todo el mundo.

El ELACS, valioso espacio de debate e intercambio franco y libre de los sindicalistas clasistas y revolucionarios de la región debe continuar con nuestros propios esfuerzos.

Profundamente agradecidos con los compañeros anfitriones de este XIII ELACS de República Dominica, nos encontraremos nuevamente en el XIV ELACS en Brasil en el 2027.

 

Santo Domingo, 27 de septiembre de 2025

 

Suscribimos

 

ARGENTINA:

 

Silvio Acosta

Corriente Clasista y Combativa

Federación Nacional Campesina

Comisión Interna Unión Obrera Metalúrgica Villa Constitución

 

Francisca Staiti

Agrupación Protagonismo y Lucha de Docentes Universitarios

Alejandro Quiñonez

Corriente René Salamanca – CCC de Estatales

Martín Esquerra

Agrupación Celeste CCC Astillerio Río Santiago

 

BRASIL:

Ludmila Medeiros Outtes Alves

Movimiento Lucha de Clase

Sindicato de las Enfermeras de Pernambuco

Sindicato de los Trabajadores de la Construcción civil de Caruaru

Sindicato de los Técnico Administrativos de la Universidad de Río de Janeiro

Sindicato de Servidores Públicos Federal de Educación Básica y Profesional del Estado de Alagoas

Sindicato de los Portuario de Pará y Amapá

BELICE:

COLOMBIA:

Fernando Alexis Mejía

Presidente del Sindicato de Trabajadores del Valle del Cauca SUGOR – Colombia

Trina Chavarria Chavarría

Colectivo Nacional Sindical Clasista Guillermo Marín

Néstor Gaitán Rey

SETRASENA

 

CUBA:

Dania Leyva Creagh

Instituto de Filosofía del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente

ECUADOR:

José Villavicencio

Presidente de la Unión General de Trabajadores del Ecuador

Nelson Erazo

Presidente del Frente Popular

 

Virginia Pinela

Presidenta de la Federación Democrática de Trabajadores del Guayas

 

Julio Losano

Federación de Trabajadores Municipales del Oro

 

Carlos Hurtado

Coordinador Nacional de la Unión Nacional de Educadores

 

Rubén Baculima

Comité de Empresa ERCO

 

Martha Cedeño

Federación Nacional de Trabajadores del Ministerio de Salud Pública

 

Oscar Reinoso

Presidente del Frente Unitario de Trabajadores de Azuay

 

Miguel Cercado Villegas

Secretario General del Comité de Empresa del Fondo de Cesantía del Magisterio Ecuatoriano

 

 

EL SALVADOR:

Rafael Méndez

Sindicato de trabajadores independientes de oficios varios de El Salvador (STINOVES)

Mesa Permanente para la Justicia Laboral (MPJL)

Coordinadora Sindical Salvadoreña (C.S.S.)

 

GUATEMALA:

Nélida Corado

Sindicato Nacional de Filiales por Gremio de Trabajadores del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social

MARTINICA:

Robert Sae

Consejo de los Comités Populares (CNCP)

MÉXICO:

 

Enrique Ochoa Avila

Unión General de Trabajadores de México (UGTM)

Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, Baja California (CNTE-BC)

CNTEMS Medio Superior

 

Ernesto Elías Martínez Rafael

Frente Popular Revolucionario (FPR)

Unión de Trabajadores de la Educación (UTE)

 

José Ángel Peñaflor Barrón

Frente Único de Lucha (FUL BC)

 

PANAMÁ:

Silverio Jiménez

Magisterio Panameño Unido

PERÚ:

Arturo Luque

Secretario General de la Federación Macroregional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Siderúrgicos del Sur del Perú

Daniel Quevedo Tincopa

CONSUP – PERÚ

Oscar Sudario Remigio

Federación de Docentes de Universidades del Perú – FENDUP

PUERTO RICO:

Eva Ayala

Educamos

José Rodríguez Vélez

Movimiento Solidario Sindical de Puerto Rico

REPÚBLICA DOMINICANA:

Prof. Eduardo Hidalgo

Asociación Dominicana de Profesores (ADP)

Juan Núñez

Unión Clasista de Trabajadores (UCT)

José Encarnación

Federación Nacional de Trabajadores Portuarios y Marinos Mercantes (FENTRAPOMAR)

Primitivo Andújar

Bloque de Sindicatos Portuarios de Haina Oriental (FEBLOTRAPORPH)

Mariano Suazo

Asociación Nacional de Enfermería ASONAEN

Prof. Pastor De La Rosa

Federación de Asociaciones de la UASD

Lcdo. Juan Ramón Santana

Consejo Dominicano por la Defensa de los Derechos de los Trabajadores de la Educación (CONDETRE)

Luz Eneida Mejía

Movimiento de Mujeres Trabajadoras (MMT)

Dr. Manuel María Mercedes

Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH)

Ramón Nolasco Martínez

Asociación de Empleados Universitarios (ASODEMU)

Prof. Menegildo De La Rosa

Corriente Magisterial Juan Pablo Duarte

Prof. Evangelista Ramírez Terrero

Corriente Sindical Freddy Valdez

Ramón Monteros

Corriente Sindical Juan Pablo Duarte de la UASD

VENEZUELA:

Edgar Yépez

Corriente Sindical Marxista Leninista de Venezuela (CSML)

Unidad Popular Revolucionaria Antimperialista (UPRA)

 

PERÚ

Judith Carola Ortega Rojas

Organización:

Frente de Defensa del Pueblo de Ayacucho  – FREDEPA

 

 

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Por PCMML