A pesar de que el gobierno había planteado que las gasolinas y el diesel iban a mantener su precio o bajarlo inmediatamente de abrir las puertas a la iniciativa privada ha sucedido lo contrario. Al inicio de año la gasolina Magna se vendió hasta en $17.32 y la Premium en 19.14 en la capital del país.
Al gobierno poco le preocupa pues tiene garantizada su parte del impuesto independientemente que suba o baje el precio del combustible, quienes sufrirán los estragos de la reforma energética son los bolsillos de los trabajadores de nuestro país.

¡Abajo la reforma energética!
¡Abajo todas las reformas antipopulares!
¡Abajo le mal gobierno!

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Por PCMML

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