El desempleo elemento necesario para mantener barata la mano de obra

La superpoblación obrera (desempleados) no es un mal que venga de fuera al capitalismo, es una de las condiciones y resultados del proceso de acumulación capitalista. En este marco el capital absorbe para sí de la sobrepoblación obrera a los trabajadores más jóvenes y mejor capacitados, combinada con la explotación de mujeres y niños.

La existencia de una superpoblación obrera es producto necesario de la acumulación o del incremento de la riqueza dentro del régimen capitalista, esta superpoblación se convierte en una de las condiciones de vida del régimen capitalista de producción. Marx señala que el Ejército Industrial de Reserva como un contingente disponible, que pertenece al capital, dispuesto siempre a ser explotado a medida que lo reclamen sus necesidades. En esta lógica aumentan los tormentos de trabajo, bajo la presión que sobre los obreros en activo, imponen los millones de proletarios parados, que forman parte del Ejército Industrial de Reserva.

La parte de la clase obrera que la maquinaria convierte de este modo en población sobrante, es decir, inútil por el momento a los fines de explotación del capital, sigue dos derroteros: de una parte, se hunde en la lucha desigual, de otra parte, inunda todas las ramas industriales fácilmente accesibles, abarrota el mercado de trabajo de mano de obra y hace, con ello, que el precio de la fuerza de trabajo descienda por debajo de su valor.

En este marco más allá de las cifras oficiales reconocidas de desempleo, es claro que este ha ido en aumento. En la metodología que utiliza el INEGI se llega al absurdo de caracterizar la tasa de desempleo en 4.3% porque sólo toma en cuenta la desocupación abierta y no la metodología que utiliza la Organización Internacional de Trabajo (que también tiene limitaciones, pero se acerca más a la realidad) que ubicaría el desempleo en alrededor del 14%, ya que si se sumara la desocupación abierta y la desocupación disponible, implicaría más de 8 millones de desempleados, y no los poco más de 2 millones reconocidos.

Tomado del Vanguardia proletaria No. 523 del 1 al 15 de marzo de 2018.

 

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