Trump, en representación de los monopolios estadounidenses, que incluye el de los judíos, que agreden y ocupan Palestina, hoy soberbio por la absolución ante la intentona en su país de juicio político en su contra, refuerza su ofensiva contra esta nación con su “Acuerdo del Siglo” o “Plan de Paz”, que pretende imponer junto con Israel, para profundizar su política de control en Palestina y el Oriente Próximo. Dicho plan ratifica al Estado israelí –creado por el imperialismo desde 1948- y su capital en Jerusalén y la parte oriental de la misma capital deja para los palestinos, mantiene y refuerza la ocupación de “colonos” judíos (400 mil aproximadamente) en Cisjordania y el Valle del Jordán, y en adelante la anexión también de los Altos del Golán-que actualmente también ocupan-, no aceptan el regreso de palestinos refugiados a Palestina. Con el plan se fortalecerían y crearían las carreteras a Israel- aunque ya existen- pero se ampliaría a las nuevas anexiones, ofreciéndoles a los palestinos su movimiento a través de túneles y/o pasos elevados. Estarían definiéndose nuevas fronteras con Palestina, por las anexiones y el crecimiento de colonos judíos y se les dejaría los palestinos más territorio en el Desierto de Negev, en la frontera con Egipto. Se les permitiría además a los palestinos extenderse al sur de Cisjordania y hacia el llamado Triángulo de comunidades árabes-israelíes. La propuesta de “paz” sugiere cambiar el nombre de Jerusalén por otro similar. El plan también ofrece un “apoyo económico” de 50 mil millones de dólares durante 10 años, para los palestinos y los vecinos países árabes.

En las zonas de Cisjordania no anexionada, plantea el plan que se puede crear un nuevo Estado palestino, sin control sobre sus fronteras, pero el paso de personas y mercancías sería supervisado por Israel. En Gaza, se desarmaría al movimiento islamita e Israel mantendría bajo control militar la “seguridad” de ese lugar.

Dicho plan se da en un contexto de elecciones en Israel, donde Netanyahu pretende reelegirse, pero enfrenta un juicio por corrupción y busca librar ese delito consiguiendo los votos de los colonos a los que les ha prometido la anexión de esos territorios a Israel, por un lado y por otro, Trump, reposicionado, respalda a Netanyahu para continuar en la dirección de Israel, para asegurar la instrumentación del plan. Al plan la Unión Europea no se ha sumado, pero Arabia Saudita y los Emiratos Árabes lo respaldan. Frente a eso los palestinos no solo han rechazado dicha intentona, sino que ha unido sus fuerzas y han desatado una jornada de movilizaciones en la Franja de Gaza y Cisjordania, al mismo tiempo que sus autoridades han roto cualquier negociación con Estados Unidos.

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Por PCMML

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