Por estos días | Emilio Lozoya, la relación del Estado mexicano y la burguesía

Luis Videgaray, Enrique Peña Nieto y Emilio Lozoya fueron parte de los rostros del “nuevo PRI” que publicitaban en el año 2012 -Previo a la campaña presidencial-  para contrarrestar el peso de gobiernos priístas anteriores que se hundían en las sombras de la corrupción y la represión.

La estrategia publicitaria en múltiples plataformas para vender un candidato adecuado a las necesidades de la oligarquía financiera y el imperialismo estadounidense, representada en el priismo y con aceptación popular surtió efecto bajo la mano de Televisa y Tv Azteca al resultar Enrique Peña Nieto triunfante legalmente del proceso electoral en medio de cuestionamientos de fraude electoral.

De enero a noviembre de 2012 Emilio Lozoya formó parte del equipo de campaña de Enrique Peña Nieto, proveniente de las filas del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y con facilidad para moverse tras su paso por el Banco de México, el Foro Económico Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo se hizo cargo de los asuntos internacionales de la campaña.

Una vez triunfando el PRI en las elecciones, Lozoya el 4 de diciembre de 2012 asumió el cargo de director general de Petróleos Mexicanos (PEMEX) mismo que dejó el 8 de febrero de 2016. Es precisamente por acciones durante su administración en PEMEX que hoy se encuentra acusado de cohecho, asociación delictuosa, defraudación fiscal y lavado de dinero; estas acusaciones se deben: A la compra de la empresa Agro Nitrogenados y Fertinal con un monto de 500 millones de dólares cuando solo costaba 50 millones de dolares; también de recibir sobornos por parte de la empresa constructora de origen brasileña Odebrecht por 10.5 millones de dólares para financiar la campaña de Peña Nieto a cambio Odebrecht fue el ganador de una licitación para obras en una refinería de Tula, Hidalgo en el año 2013, todos estos datos han sido ratificados por la actual administración de la 4T en diferentes conferencias de prensa y declaraciones del político imputado.

 

El 12 de febrero de este año es detenido en la Ciudad de Málaga, España para luego ser extraditado a México el viernes 17 de julio acompañado de un interés mediático sobre su destino. La justicia burguesa mexicana contempla la figura del “Criterio de oportunidad” el cual invocó Lozoya el 27 de julio, este criterio permite a Lozoya recibir beneficios legales si ayuda a testificar (“Testigo Colaborador”) contra otras personas que puedan resultar su detención de mayor interés, actualmente solo usa un brazalete electrónico y se le ha quitado su pasaporte para evitar que huya del país (durante los seis meses que dure la investigación), ello parece poco para un criminal que robó al pueblo de México miles de millones de pesos, pero el Estado mexicano sigue esperando a que incrimine a otros funcionarios.

Tres hechos se deben reconocer de este juicio, primero la utilización mediática del caso por parte del gobierno actual anunciándolo como un triunfo de su política de “combatir la corrupción”, es correcto pensar que la detención de Lozoya es un aliciente para el pueblo trabajador por sobre la corrupción existente en las administraciones anteriores, pero ello no quita del renglón la situación de crisis económica, sanitaria y de seguridad social que se vive en el país actualmente.

El segundo hecho es, que el Estado mexicano representado en el equipo de Enrique Peña Nieto, Luis Videgaray y Emilio Lozoya; la burguesía representada en Alonso

Ancira de Altos Hornos y; grupos monopólicos internacionales representados en la constructora brasileña Odebrecht es la característica esencial del funcionamiento entre la burguesía y el Estado. La burguesía a base de corromper, cooptar y formar a personeros mantiene un grupo de políticos administradores en el país; las reformas estructurales, las leyes lesivas a los derechos laborales, las leyes lesivas a los derechos democráticos fueron solo designios de la burguesía para mantener sus intereses intactos en el periodo de Enrique Peña Nieto.

Y tercero, el ofrecimiento del director de Altos Hornos de México (AHMSA) para devolver 200 millones de dólares al Estado mexicano por la sobre compra de Agro Nitrogenados muestra un recambio de administradores e intereses de otros sectores de la burguesía en el país; Alonso Ancira dueño de Altos Hornos detenido en España, un burgués caído en desgracia trata de negociar con la actual administración que en el seno de la decisiones tiene a personajes como Alfonso Romo, Carlos Slim, Ricardo Salinas Pliego y otros burgueses más que están dispuestos a sacrificar a Lozoya, Videgaray, Peña Nieto y otros si fuera necesario para garantizar la seguridad de sus intereses en medio de la crisis económica actual. Así están las cosas por estos días.

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