La juventud, mano de obra barata para el capital

Con el cierre de negocios y empresas tras la pandemia y la crisis por la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, numerosos jóvenes han quedado en el desempleo, o bien, insertados en subempleos en los cuales carecen de prestaciones laborales y cualquier tipo de seguridad social, lo que equivale a estar a la deriva ante cualquier accidente laboral o enfermedad que se sufra durante la jornada de trabajo.

     Por ejemplo, un camarada de la UJRM que residía y radicaba en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, se ha visto en la necesidad de tener que buscar mejores oportunidades de empleo en el estado de Campeche, encontrando después de casi dos meses de ardua búsqueda un empleo eventual por tres meses de auxiliar de almacén en la empresa Bimbo, siendo este de carácter temporal supuestamente por causas relacionadas con los límites que el actual gobierno ha impuesto a las empresas en cuanto a la cantidad de contrataciones de planta que pueden hacer, lo cual equivale a colaborar para Bimbo sin tener contrato alguno y por consecuencia no gozar de prestaciones laborales básicas.

     En dicha empresa, si bien se proporciona el equipo necesario para laborar en el centro de trabajo tanto a empleados eventuales como de pla

nta, los trabajadores eventuales realmente carecen de IMSS, lo cual pone en completo riesgo la integridad y vida de cualquier empleado eventual ante cualquier accidente laboral, lo cual es latente, ya que se maneja producto cuyo volumen y peso muchas veces rebasa la fuerza de un trabajador promedio y son frecuentes los golpes, los raspones y las heridas causadas por el manejo de una gran cantidad de tinas de pan, entre otros instrumentos de trabajo.

     En cuanto a la hora de comida, todos los compañeros suelen “tomarse” media hora para desayunar, sin embargo, muchas veces eso tiene repercusión en que la jornada de trabajo tenga que realizarse bajo presión, ya que, por lo general, la carga de trabajo llega a ser mucha. El trabajo que generalmente asignan al camarada es despachar pedidos de pan a los vendedores de la empresa (las clásicas camionetas que vemos llegar a las tiendas a surtir producto), sin embargo, muchas veces no puede tomar sus alimentos debido al atraso que esto generaría en su tarea encomendada. En conclusión, la empresa no asigna una hora de comida fija, lo cual también atenta en contra de la salud de los trabajadores.

     En cuanto a disponibilidad de horario, el camarada muchas veces tiene que sacrificar sus actividades académicas y cotidianas debido a que, por ser eventual, debe estar dispuesto a ingresar a trabajar en el horario que le sea solicitado, ya sea de mañana o de tarde, lo cual muchas veces también pasa con el resto de los empleados. 

     La paga semanal por concepto de dicho trabajo es de aproximadamente $1,100, sin embargo, al ser trabajador eventual y carecer de IMSS, no hay posibilidad de incapacitarse en caso de enfermedad, lo cual repercute en que esos días no son pagados por la empresa a este tipo de empleados. 

   Finalmente, las prestaciones laborales tales como: caja de ahorro, aguinaldo, un mayor sueldo ($1,600 semanales aproximadamente), INFONAVIT y el ya antes mencionado IMSS aplican únicamente para empleados de planta. En cuanto a la permanencia en la empresa, algunos empleados le han mencionado al camarada que si el jefe inmediato nota que los jóvenes que ingresan son personas muy trabajadoras, eso aumentará sus posibilidades para quedarse en la empresa, sin embargo, durante su primer mes de trabajo, dieron de baja a dos jóvenes trabajadores que, al igual que él, eran eventuales y su desempeño aparentemente era bueno, lo cual pone en tela de juicio aquel panorama prometedor.

     El empleado más antiguo que labora con el camarada lleva 15 años trabajando en ese lugar, habiendo ingresado a laborar a los 19 años. Menciona que ingresó sin experiencia alguna, pero con el paso del tiempo ha adquirido bastantes conocimientos en cuanto al área de despacho y devolución de producto. También menciona que al ser de planta es muy difícil ser despedido, debido a que un sindicato les da respaldo ante la empresa. Finalmente menciona que dicho empleo es más rentable que otros existentes en Ciudad del Carmen, Campeche, en cuanto a prestaciones, por lo cual se ha mantenido firme en él.

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