Argentina: ¡Una gran victoria de lucha proletaria, encabezada por las mujeres!

Durante las primeras horas del 30 de diciembre del 2020, con 38 votos a favor, 29 en contra y solo una abstención, en Argentina el aborto seguro y gratuito fue aprobado.

Tan sólo el año pasado, según datos oficiales, 38 mujeres murieron en ese país a causa de abortos clandestinos practicados en condiciones sanitarias deshumanas. Cada año en Argentina  son hospitalizadas 39,000 mujeres a consecuencia de un aborto clandestino.

Argentina forma ahora parte del pequeño grupo de países latinoamericanos que cuentan con una ley a favor del aborto, entre ellos: Cuba, Uruguay, Guyana y algunas ciudades de nuestro país  cómo Oaxaca y Ciudad de México.

La interrupción voluntaria de embarazo será posible hasta la semana 14 de gestación, antes de la aprobación de esta ley en Argentina estaba vigente la ley de 1921, que consideraba el aborto como delito y sólo era permitido en dos circunstancias: violación y peligro de vida para la madre. Cabe mencionar que estas dos excepciones fueron aplicadas en poquísimos casos, pues ni siquiera cuando las futuras madres obligadas eran niñas, de entre 10 y 15 años, víctimas de violencia sexual. Es importante mencionar que la mayoría de los casos de muertes por aborto clandestino  provenían de las provincias más pobres y marginadas del país, evidenciando una vez más, que sobrevivir a un aborto en países donde no está permitido, es un privilegio de clase.

A pesar de la fuerte campaña anti abortista, llevada a cabo por grupos pro vida y religiosos que llenaron  Buenos Aires con carteles falsos sobre el aborto, las mujeres agrupadas en colectivos y organizaciones populares tomaron la plaza para reivindicar el derecho al aborto legal. El movimiento Argentino es un claro ejemplo que la organización colectiva es el punto fuerte del movimiento feminista en América Latina. Estamos atravesando un periodo histórico en la lucha por los derechos de las mujeres, los mismos que por siglos nos han sido negados y es también momento importante para nuestra madurez política  y consciente en la participación activa dentro de las diferentes luchas que se encienden en nuestra América Latina.

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