Las desapariciones forzadas continúan a pesar de la reducción de las cifras por parte de la 4T

La reducción de las cifras oficiales de más de 113 mil a poco más de 12 mil personas desaparecidas durante el gobierno de la autodenominada Cuarta Transformación encabezada por López Obrador, son una manipulación que intenta ocultar la realidad sobre la violencia en general y del uso del paramilitarismo o delincuencia organizada, que garanticen en particular la operación de los jugosos negocios de  los capitalistas nacionales y extranjeros frente al rechazo y las protestas populares que se están presentando.

A los grandes capitalistas y sus neoliberales de la 4T como a su jefe político, les interesa presentar la disminución de la violencia y las desapariciones, como resultado positivo de su política de “abrazos y no balazos”,  que contribuya a la imagen en lo electoral de Claudia Sheinbaum hacia el 2024.

Andrés Manuel López Obrador se comprometió terminar con la violencia incluso que iba haber justicia para las víctimas, pero su proceso de gobierno ha actuado con permisidad y otorgado impunidad a todos los delincuentes sobre todo a los de cuello blanco.

Datos extra oficiales de las propias víctimas, que incluyen desapariciones durante los gobiernos anteriores superan por mucho los números que hoy quieren minimizar, pero lo sucedido en este gobierno neoliberal de la 4T, tienen su propia marca y que el maquillaje no quita.

Las familias buscadoras de desaparecidos, rechazan y condenan los datos presentados por la Secretaría  de Gobernación, cuestionan cómo obtuvieron esos datos y reclaman ser tomadas en cuenta como víctimas.

La militarización del país reforzada con la Guardia Nacional y con mayor poder al ejército en el Estado, sumado ahora con la entrada oficial de militares estadounidenses armados para entrenar a los militares mexicanos, -que ya se venia haciendo con los gobiernos anteriores-, comprueba que la política de seguridad nacional de la 4T solo sirve al imperialismo y fortalece el proceso de fascistización que ha estado en curso desde que el neoliberalismo se impuso en el país, para contener, controlar y desarticular la lucha de las masas trabajadoras contra el neoliberalismo.

La imparable violencia en México y el mundo, es resultado de la descomposición del sistema capitalista imperialista y tambíen al uso consciente del terror que hacen los capitalistas para garantizar la explotación asalariada de las masas proletarias.

Por eso es necesario y legítimo el uso de la autodefensa de los pueblos para enfrentar la violencia reaccionaria de la burguesía, su Estado -el ejército, marina, policía, granaderos, etc- y sus paramilitares, desarrollar la violencia revolucionaria para imponer la paz de los pueblos y no de los capitales.

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