La victoriosa huelga nacional convocada por la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) iniciada el 15 de mayo de 2025 logró integrar activamente a la lucha a miles de trabajadores de la Educación a la Ciudad de México en contra de la Reforma a la Ley del ISSSTE hecha por Felipe Calderón en 2007 y por el retorno del Sistema Solidario de Pensiones que garantice a los trabajadores al servicio del Estado una jubilación digna.
Con la presencia de trabajadores de la educación provenientes de los estados de Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Zacatecas, Michoacán, Estado de México, Hidalgo y el accionar de las Secciones IX, X y XI de la
Ciudad de México en la capital del país, además de las acciones que se replicaron en Baja California, Chihuahua, Yucatán, Michoacán, Sonora, Jalisco, Hidalgo, etc., quedó demostrado el nivel desorganización y contundencia de la CNTE, la creciente influencia que ha desarrollado a nivel nacional, así como la pérdida de la hegemonía de la cúpula charra del corporativo Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Esta jornada logró quitar la careta y evidenciar a la autodenominada Cuarta Transformación (4T) como un gobierno de continuidad neoliberal, un régimen que defiende a ultranza los intereses de los banqueros dueños de las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore), que legitima la corrupción que se ha dado por años en el manejo de los ahorros de las nuevas generaciones de trabajadores y que genera ganancias multimillonarias para quienes administran dichos programas.
Después de declarar el repliegue táctico, la Asamblea Nacional Representativa (ANR) le asignó al magisterio democrático nacional un conjunto de tareas orientadas a arribar a una nueva jornada de movilizaciones en los próximos meses. El cumplimiento de tales tareas inician con la ampliación y profundización de la influencia de la CNTE a otras secciones sindicales mediante el brigadeo nacional, el acercamiento a otros sectores de trabajadores derechohabientes del ISSSTE, el tejido de alianzas con el amplio movimiento sindical y popular a nivel nacional para arribar a una nueva jornada que retome la demanda de la restitución de los derechos arrebatados por los gobiernos neoliberales y negados por el gobierno de la 4T, pero también las demandas de los diferentes sectores de trabajadores en lucha.
Durante el brigadeo debe considerarse el planteamiento concreto de movilizarse en los días previos y durante la celebración del “grito de independencia” en la capital del país y en cada uno de los estados donde sea posible la manifestación del descontento magisterial y popular, así como durante la discusión del Presupuesto de Egresos de la Federación para el año fiscal 2026.
Alcanzar los objetivos estratégicos de la CNTE (democratización del sindicato, la educación y el país) pasan necesariamente por la lucha por la solución de las demandas inmediatas: abrogación de la Ley del ISSSTE 2007, restitución del sistema solidario de pensiones, echar abajo la UMA y las AFORES, abrogar la mal llamada reforma educativa y romper con el régimen de excepción laboral. Todo esto, obliga a los trabajadores de la educación a unirse al conjunto de la clase explotada y enfrentar a la burguesía y su Estado, política e ideológicamente en las aulas, las comunidades, las calles y plazas.
El cumplimiento de las tareas antes descritas exige de los dirigentes seccionales y activistas democráticos con conciencia de clase a ponerse al frente de toda la actividad política organizativa rumbo a la nueva ofensiva que deberá ser determinante y exitosa.