La “Ley Garrote” de Tabasco, para garantizar negocios de la burguesía

En 1996, López Obrador encabeza bloqueos de instalaciones petroleras en Tabasco para exigir indemnizaciones a más de 40 mil campesinos y pescadores afectados por las actividades de Pemex; uno de los pozos petroleros bloqueado es el de San Nacajuca.

El 30 de julio del 2006 Andrés Manuel López Obrador encabezó un plantón en la Ciudad de México que bloqueó la vía pública en Paseo de la Reforma como medida de presión ante el fraude electoral que le diera el triunfo a Felipe Calderón.

El 29 de julio de 2019, el Congreso local de Tabasco –Con mayoría de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena)- aprobó en sesión extraordinaria la “Ley Garrote” propuesta hecha por el gobernador Adán Augusto López de filiación morenista y ex Secretario General del PRI en Tabasco.

En la conferencia de prensa mañanera del martes 30 de julio, el Presidente Andrés Manuel justificó la “Ley Garrote” insistiendo en que respalda la ley porque es con el fin de acabar con la “corrupción y las extorsiones”. En tanto que la presidenta de Morena, Yeidckol Polevnsky, afirmó que “La reforma busca evitar sabotaje al proyecto de Dos Bocas” para construir la refinería.

La aprobada ley tabasqueña prevé castigar con hasta 20 años de cárcel a quienes bloqueen las vías públicas.

Nos encontramos ante un escenario en el que la socialdemocracia y el populismo se asumen como los administradores de los intereses de la burguesía con la que se aliaron para llegar al poder. Lo que los regímenes panistas y priístas no lograron hacer, hoy ya está hecho en Tabasco, han criminalizado la protesta social.

La llegada al gobierno de Obrador y Morena tuvo como una de sus columnas el apoyo de muchos de los integrantes del movimiento social organizado en México que encontraron un polo de unidad en la coyuntura electoral para hacerle pagar las cuentas al PRI y al PAN.

Es posible que el escenario que se vive en Tabasco pueda replicarse en los distintos estados del país donde deban garantizar legalidad a la represión ante la posibilidad de movilización popular por las decisiones de la burguesía y el Estado. Preparar la defensa de las libertades democráticas es una tarea de primer orden en estos momentos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *