Escuelas de la esperanza en Oaxaca y la nueva normalidad

Hace unos días se dieron a conocer 269 localidades que no presentan contagios por Covid-19, a los cuales les nombraron “Municipios de la esperanza” pertenecientes a 15 estados del país en donde reiniciarán actividades “normales” a partir del 18 de mayo, en particular las educativas; 203 de los 269 municipios declarados en verde se encuentran en el estado de Oaxaca.

La “nueva normalidad” contempla el reinicio económico, político, social y educativo de las actividades con una serie de normas sanitarias implementadas desde la federación. En Oaxaca al 14 de mayo, se contaban mil 288 casos de notificados de Covid-19, 326 casos confirmados y 59 defunciones en la fase 3 que es de contagio masivo y van en aumento.

La condición de los 203 municipios de Oaxaca declarados en verde se debe a la organización comunitaria de los municipios, las asambleas mandataron a las autoridades establecer cercos sanitarios con una diversidad de formas que van desde el cierre total hasta medidas sanitarias eficaces, todo ello se realizó sin ayuda gubernamental estatal o federal.

El reinicio de actividades en los “municipios de la esperanza” ha puesto en debate la viabilidad en Oaxaca del reinicio de actividades escolares, porque las escuelas son consideradas como uno de los principales centros de contagio. El establecimiento del cerco sanitario y la utilización de la inmunidad por rebaño, como lo plantea el gobierno mexicano, son dos elementos que han sido utilizados en Reino Unido y Estados Unidos pero las consecuencias han sido catastróficas, en estos casos los agentes portadores y transmisores del virus se encontraban en los centros de trabajo y transporte colectivo; tan solo en Estados Unidos hay actualmente 1 millón 450 mil confirmados y 86 mil 541 muertos por Covid-19.

Algunos maestros han expresado que en Oaxaca es posible el regreso a clases en los 203 municipios siempre y cuando se cumplan condiciones en cada escuela tales como: Infraestructura adecuada, reducción de alumnos en las aulas, personal médico, insumos sanitarios y agua potable; si estás condiciones no se cumplen el riesgo es mucho mayor, los niños pueden generar inmunidad generacional, pero al ser transmisores se tendría un alto costo de vida de los pobladores en condición vulnerable por sus características.

Oaxaca es uno de los estados con mayor pobreza en donde la salud y educación pública no es una prioridad. Pretender que de un día para otro el gobierno generará condiciones para evitar contagios es una falsedad.

Por ello, el regreso a la “nueva normalidad” más que una luz en el túnel de la pandemia y la crisis económica es un intento por reactivar la vida económica del país a petición de la oligarquía en Estados Unidos y la burguesía mexicana a costa del sacrificio de miles de trabajadores que se pondrán en riesgo. Los imperialistas de Estados Unidos se encuentran en desventaja con los chinos y quieren salir de la crisis económica a costa de los trabajadores.

Las comunidades y pueblos de Oaxaca a lado de los trabajadores de la educación deben valorar que primero está la vida de los alumnos y después el regreso a clases.

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