Que hay detrás de los despidos de los trabajadores del sector salud en Oaxaca

En Oaxaca el sector salud vive una crisis financiera, una deuda que reconoció la Secretaria de Salud de Oaxaca (SSO) de 9.440 mmdp, en donde por una parte se menciona un exceso de trabajadores en la dependencia y por otra parte se observa una cantidad enorme de desvíos de recursos.

Como antecedentes es importante resaltar que las recientes administraciones han tenido una constante de críticas.

En la administración de Juan Carlos Márquez Heine actual administrador,  resalta que como extitular del Seguro Popular en Oaxaca, se le acusó por desvíos de más de 100 mdp, que solo llegaron a denuncias públicas.

En el caso de  Donato Casas Escamilla extitular de SSO, quien fue candidato a diputado federal por el PRI en los pasados comicios de julio; dejo su administración en medio de denuncias interpuestas por desvió de dinero, en donde:

Los SSO, realizaron las retenciones globales del Impuesto Sobre la Renta (ISR) por sueldos y salarios por 845 mil 618.5 pesos; sin embargo, no se identificó la proporción correspondiente al Fondo de Aportaciones de la Secretaría de Salud (FASSA) en 2017 y no presentaron la evidencia del entero SAT por 474 mil 528.9 pesos; en tanto, en el pago global de las cuotas y aportaciones de seguridad del ISSSTE no se identificó la proporción correspondiente a FASSA en 2017 y no proporcionaron evidencia de las declaraciones y pagos de quincenas 21, 22, 23 y 24 por 25 mil 494.8 pesos. Así también, se registraron contablemente las cuotas y aportaciones de seguridad social del retiro, cesantía en edad avanzada y vejez, y del Fondo de la Vivienda por 160 mil 965.0 pesos.

De acuerdo con la Sección 35 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSS), hasta el 15 de septiembre sumaban entre 2 mil 600 y 2 mil 700 los empleados eventuales que habían sido notificados sobre el término de su contrato; sin embargo, el Gobierno de Oaxaca asegura que son 2 mil 125 los contratos que no serán renovados. Lo que ha afectado, al Hospital Civil “Aurelio Valdivieso” y el Hospital de la Niñez Oaxaqueña y a diversos  centros de salud rurales, entre otros que se ven con áreas cerradas e incapacidad de atención, esto por el déficit antes mencionado. Los despedidos o cesados son médicos, especialistas, camilleros, enfermeros, personal de seguridad y demás personal administrativo. El SNTSS, se ha solidarizado  y pronunciado por la situación de los recientes despidos, en donde la base trabajadora viene superando las limitaciones de estos ya que han desconocido por medio de gritos, “vendido, vendido, vendido”,  Al secretario general del SNTSS Mario Félix Pacheco.

Lo anterior se suma  a una política de austeridad, abandono, desvíos, hostigamiento, acoso, etc. que desde alrededor de 5 años se ha venido agravando, en donde los hospitales se quedan en construcciones a medias, se contratan empresas fantasmas, se pagan materiales y servicios a sobre precio los cuales no llegan completos, dejando sin equipos, ni medicinas suficientes.

Todo esto se ha venido sumando a la inconformidad de los trabajadores de la salud y de las personas que requieren este servicio de manera constante, por lo que desde el 15 de septiembre se han venido realizando manifestaciones de alrededor 5 mil manifestantes, que fueron constantes durante cuatro  días.

Según el periodico Excélsior, El 19 de septiembre durante su gira en el Istmo de Tehuantepec y al puerto de Salina Cruz, AMLO fue abordado por trabajadores de la salud que fueron despedidos del Hospital de Especialidades del puerto, quienes le pidieron su intervención para ser recontratados, a lo que el presidente López Obrador les pidió tener confianza y les aseguró: “yo lo voy a resolver”.

El 20 de septiembre aun en la  visita de AMLO a Oaxaca, los trabajadores “cesados” se manifestaron enfrente de la zona militar ubicada en Santa Lucia del Camino, en donde Alejandro Murat, ayudo al escape del presidente mediante el uso de un helicóptero.

El  22 del mismo mes los trabajadores de la salud continúan en manifestación, esto en el zócalo de la capital de Oaxaca, en donde se plantearon instalaran un plantón indefinido.

Es así como el gobierno oaxaqueño y el gobierno federal buscan salir de la crisis generada en el sector salud por desvíos y malas administraciones dejando caer el peso en las espaldas de los trabajadores; ante esto el pueblo trabajador tiene la importante tarea de conjuntar fuerzas, ya que esta dinámica no está cerca de desaparecer, y aunque los trabajadores puedan o no ser re contratados la escases de insumos, el acoso, la precariedad permanecerá mientras se siga utilizando el erario público como caja chica -aunque estemos en pandemia-, aunque el año pasado los trabajadores de la salud hayan sido considerados héroes, hoy las políticas públicas les dan la espalda.

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