En el sistema capitalista-imperialista a nivel mundial se desarrollan todos los fenómenos de una economía que se desenvuelve en una fase de depresión, aún y cuando este año hay un crecimiento. Las proyecciones a partir del año 2022 son de un bajo crecimiento mundial, combinado con la inflación, y alto porcentaje de trabajadores en desempleo permanente.

Las consecuencias negativas que trae este escenario para la clase obrera y los pueblos, expresan un gran potencial de lucha, porque se lucha contra la depauperización, miseria, desempleo y muerte; no solo por pandemia.

En medio de este proceso se proyectan desde hoy las formas que podrían tomar la próxima crisis capitalista, como  es la bancarrota del monopolio  chino Evergrande, que muestra que el capitalismo moderno se desenvuelve en medio de crisis cada vez más recurrentes y profundas, que lo que se desarrolla en China no tiene nada que ver con el socialismo, son las características propias de un país capitalista-imperialista, dominado por grandes monopolios, el capital financiero, y la oligarquía financiera.

Y de esta vorágine no se escapa la economía mexicana, aún a pesar de toda la política de la 4T, se proyecta un bajo crecimiento a partir del año 2022, combinado con un alza de la inflación, y con un alto porcentaje de la población económicamente activa en desempleo constante.

Esto obliga a la clase obrera consciente junto al pueblo trabajador a seguir persistiendo en el camino por la emancipación, porque el capitalismo solo trae crisis, guerras, pero también generan las condiciones para la revolución proletaria.

 

Así es la lucha de clases por estos días.

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Por PCMML

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