La revista Forbes en su edición número 32 estableció el ranking de los 10 hombres más ricos del mundo dentro de los que destacan: Jeff Bezos, fundador de Amazon la plataforma de comercio electrónico; Bill Gates, dueño de Microsoft; Mark Zuckerberg, con el gigante de redes sociales Facebook y Carlos Slim -de origen mexicano dueño de Telcel, Telmex y grupo CARSO- que en la lista de los 10 está en séptimo lugar mundial, pero en México es el número uno.

En el mundo existen 7 mil 450 millones de personas según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), de las cuales solo 2 mil 208 personas son consideradas multimillonarios provenientes de 72 países. Y en el caso del hombre más rico del mundo su fortuna está valuada en 90 mil 284 millones de euros.

Los datos de la organización Children International afirman que casi la mitad de personas en el mundo sobrevive con menos de 2.5 dólares al día, 400 millones de niños viven en pobreza extrema y casi 1 mil millones de personas adultas se encuentran en la misma situación de pobreza extrema.

Las informaciones estadísticas de diversos medios de comunicación nos reflejan el alto contraste existente entre unos cuantos que se apropian de la riqueza que se produce socialmente, mientras que por cientos de miles de seres humanos son sometidos a los designios de los que dominan el mundo.

En un sistema dividido en clases es aberrante la miseria y hambre que se produce en el mundo con el fin de ganar territorios, apropiarse de riquezas naturales, posicionar sus mercancías y labrar mano de obra barata a base de represión.

Pero este sistema de explotación ha tenido sus puntos de ruptura ante la contradicción esencial del trabajo y la riqueza, cuando los trabajadores adquieren consciencia de clase o simplemente se hartan de la miseria y explotación rompen con el Estado y sus regímenes para sublevarse, utilizan diversas formas incluida la violencia para demostrar el descontento, unas veces ha sido organizada y otras no tanto, pero sigue demostrando la capacidad de la clase trabajadora cuando se decide a actuar.

El sostén del mundo son los proletarios y el campesinado pobre, es decir aquellos que hacen moverse a las máquinas para crear productos y los que hacen parir la tierra para alimentarnos. Esa inmensa mayoría se organiza, se disciplina y adquiere especialización en las áreas de producción que les corresponde; si a esa disciplina y organización para la producción le dotamos consciencia de clase los burgueses e imperialistas se verían en serios problemas para sostener la explotación; y eso ha ocurrido en varias ocasiones desde la Comuna de Paris en Francia, la revolución mexicana en 1910, las huelgas obreras que conquistaros derechos laborales en México, la lucha de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca en el 2006, la insurgencia magisterial en el reciente periodo que derrotó en los hechos la reforma educativa, tan solo por mencionar algunos casos.

Las masas de obreros, campesinos, mujeres en lucha, estudiantes organizados, profesionistas conscientes, etc. Es la mayormente fuerza creadora que moviliza al mundo, y ellos mismos son los que pueden y deben cambiar sus destinos cuando llegue el momento preciso.

 

Publicado en Vanguardia proletaria No. 543 del 1 al 15 de enero de 2019

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Por PCMML

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