Abrogación y no simulación, resuelven maestros en Congreso de la CNTE

Con discurso nacionalista, 4T justifica imposición de medidas políticas y económicas neoliberales

En un escenario donde la violencia y la inseguridad ponen al desnudo la crisis política, económica y social del sistema capitalista a pesar de la autodenominada 4ª Transformación, donde la lucha de clases a lo largo y ancho del país va adquiriendo rasgos de mayor confrontación, la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) realizó, del 5 al 7 de abril de 2019 en la Ciudad de México, su V Congreso Nacional Extraordinario.

Con 2 meses de paro indefinido en la Universidad Autónoma Metropolitana y 4 universidades más entre las que destacan Chapingo y la Antonio Narro, la huelga de 80 mil obreros en Matamoros, la férrea oposición al Proyecto Integral Morelos, la resistencia de los trabajadores de la educación exigiendo abrogación de la mal llamada reforma educativa y no simulación, entre otros, evidencian el descontento popular frente al continuismo neoliberal como política del régimen Lopezobradorista.

La participación de 538 delegados, de 23 entidades representando a 36 secciones sindicales, expresan el nivel del descontento magisterial y su disposición a la lucha para exigir el cumplimiento de lo que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ofreció en campaña en el sentido de que de esta nefasta ley no quedaría “ni una coma”.

Luego de intensos debates en 4 mesas de trabajo y discusión, la CNTE ratifica la vigencia de sus 22 Principios Rectores, así como la unidad interna que le ha permitido enfrentar al Estado burgués durante 39 años. El V Congreso, cierra filas caracterizando a la autodenominada 4ª Transformación y al gobierno de AMLO como un régimen socialdemócrata, populista, fiel sirviente de los intereses de la burguesía que, con un discurso nacionalista, intenta justificar la imposición de medidas políticas y económicas neoliberales.

Respecto al proceso legislativo para abrogar la mal llamada reforma educativa la conclusión es contundente: el Dictamen aprobado por las Comisiones Unidas de Educación y Puntos Constitucionales no es otra cosa que la misma Ley Peñista maquillada, corregida y aumentada para darle a “Mexicanos Primero” y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) un papel protagónico en la toma de decisiones y la definición del modelo educativo.

En cuanto a la democratización del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y la propuesta de AMLO para la elección de los dirigentes sindicales, la posición de la CNTE es muy clara: el voto libre, secreto y universal no garantiza la democracia sindical, por el contrario, la propuesta es un traje a la medida de Elba Esther Gordillo Morales y toda la maquinaria experta en fraudes electorales llamada ahora Maestros por México.

En este contexto la CNTE advierte que no permitirá que, so pretexto de la educación y el “interés supremo de la niñez”, el Poder Legislativo apruebe una ley de carácter laboral que mantenga a los trabajadores de la educación en un estado de excepción cancelando sus derechos más elementales. Para evitarlo, declara la ¡Alerta máxima!, aprobando un plan de acción nacional y unitario orientado a evitar un albazo legislativo, exigiendo al mismo tiempo un diálogo directo y público con el presidente de la república.

La consigna unánime del V Congreso es: ¡AMLO miente! Es falso que la CNTE pretenda el control sobre las plazas y la nómina porque jamás lo ha tenido. El Paro de 24, 48 y 72 horas, previos a un paro indefinido, son una convocatoria al pueblo y a la clase trabajadora para que, junto al magisterio nacional, defienda sus derechos cancelados por el neoliberalismo y exija solución a sus demandas más sentidas.

En resumen, este congreso representa la plataforma a través de la cual la CNTE relanza su lucha en defensa de la educación pública y el empleo, contra la mal llamada reforma educativa maquillada, por la construcción del proyecto educativo que el pueblo y la clase trabajadora necesitan, por la abrogación de las reformas estructurales antipopulares y por alcanzar sus objetivos estratégicos: la democratización del sindicato, la educación y la vida nacional.

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