Sobrevivir un aborto es privilegio de clase

En México, seis de cada diez madres tienen alrededor de 14 años; las causas están asociadas al abuso sexual, falta de educación reproductiva y nulo acceso a métodos anticonceptivos. Las mujeres y niñas pobres y de sectores populares fallecen durante el embarazo y el parto con mayor frecuencia. Además, la precarización y la falta de acceso a un sistema de salud eficiente es el factor responsable de los embarazos adolescentes y las muertes por maternidad en niñas, adolescentes y población indígena.

La importancia de la legalidad del aborto es fundamental, ya que las mujeres seguirán abortando se legalice o no. Sin embargo, sobrevivir a un aborto es un privilegio de clase y las mujeres que tengan los medios sobrevivirán, las pobres seguirán muriendo. La lucha por la despenalización del aborto, va necesariamente, acompañada de la planificación familiar y la educación sexual que garantice un pleno ejercicio de la sexualidad. Además, sabemos que la maternidad es una tarea agotadora que recae con más fuerza sobre los hombros de las mujeres, puesto que el sistema capitalista y patriarcal nos orilla a realizar las tareas de la crianza y el hogar solas, lo que dificulta nuestra participación política.

En este sentido, el Estado debe garantizar no solo la legalidad del aborto, la planificación familiar y la educación sexual como un tema de salud pública, sino que además debe garantizar el ejercicio pleno de la maternidad y paternidad, las guarderías, comedores, lavanderías que se le han entregado por los gobiernos a las empresas para el bien privado, ya que en México las condiciones de trabajo son tan precarias para las mujeres que el 78% de las que trabajan no cuentan con servicio de centros de desarrollo infantil para sus hijos ni de cuidados maternos; los horarios de las escuelas públicas generalmente son más cortos que sus jornadas laborales contando en tiempo de traslado al trabajo. No existen o no se respetan las horas para la lactancia, no hay seguridad en el empleo y al 15% de las mujeres se les siguen pidiendo constancias de no gravidez para ser contratadas.

Creemos fundamental defender la maternidad como un derecho laboral. La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva como la mejor forma de alimentación de los niños recién nacidos por 6 meses. Cuando esto no es posible por lo menos debe durar cuatro meses. Sin embargo, en México la licencia por maternidad, solo dura 45 días después del parto como ocurre en otros países de América Latina. La lucha hoy por el aborto es parte de la lucha de la clase obrera, los trabajadores y los sectores populares por sus derechos, luchar por la despenalización del aborto es una lucha contra el capital que nos ve como incubadoras de la mano de obra barata y que hace del aborto un negocio.

En este mismo sentido y con el mismo espíritu de combatividad, las invitamos a seguir movilizándonos y prepararnos para salir a las calles el 25 de noviembre día internacional de la no violencia contra la mujer, en un país donde las vidas de las mujeres no importan, ya que en México asesinan a 10 mujeres al día. Tomaremos las calles hasta que no haya ninguna mujer muerta por aborto clandestino, asesinada, desparecida, violada. Tomaremos las calles hasta que todas las mujeres se emancipen verdaderamente y tengan acceso a una vida digna, sin explotación, ni opresión. Estamos seguras de que eso sólo se logrará abortando violentamente al propio sistema capitalista para dar paso a una nueva sociedad: la sociedad socialista.

 

Unión de la Juventud Revolucionaria de México

Frente Popular Revolucionario

Partido Comunista de México (marxista-leninista)

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