Nos quieren desechables, nos tienen ingobernables | A un año de ejecución del programa federal de la 4ª T

A un año de ejecución del programa federal de la 4ª T, Jóvenes Construyendo el Futuro”, la captación de mano de obra proviene, en promedio, es de jóvenes de 23 años; edad en que egresan del nivel superior y no logran titularse durante el primer año, entran a las filas del desempleo a falta de fuentes de empleo permanentes y según su perfil profesional. Las mayores concentraciones de solicitantes de trabajo se encuentran en el sureste y centro del país; nótese son las zonas con mayores niveles de desempleo.

Los profesionistas egresados, los titulados, no encuentran en la “Cuarta Transformación” una alternativa útil a largo plazo para construir su futuro y los que tengan suerte, esta será de solo seis años; las ofertas de capacitación con los porcentajes más bajos son para profesionistas y en el ámbito de la ciencia y tecnología. Por territorio geográfico, en la zona norte, como Baja California, Nuevo León, Sonora, la beca no resulta atractiva porque hay mayores niveles salariales en los trabajos formales.

“Jóvenes Construyendo el Futuro” ha caminado a interés de la patronal, más que de los jóvenes, fuerza de trabajo gratuita para los empresarios, porque el gobierno le entrega a los patrones, lo que le recauda como impuesto a los trabajadores, incluso los de las empresas también provienen de la explotación de los trabajadores. Según la Secretaria del Trabajo y Previsión Social y su equipo de trabajo, hay 167, 739 centros de trabajo distribuidos en el 98% del país, la mayoría de beneficiarios son las empresas privadas con 70% de captación de mano de obra.

Este programa si ha transformado la vida de los empresarios mexicanos y extranjeros, ha sido implementado con el respaldo de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID), donde México como socio del sector privado y “la sociedad civil”, coopera a través de la “Alianza por la Sostenibilidad” buscando establecer una plataforma de colaboración estratégica entre la AMEXCID y el sector privado para promover proyectos de desarrollo orientados al cumplimiento de la Agenda 2030, de las Organización de las Naciones Unidas, que se refieren entre otras cosas, acabar con la pobreza para el año 2030. Impulsa voluntariados en colaboración con “organizaciones de la sociedad civil” para involucrar a la juventud de la región latinoamericana en esfuerzos de desarrollo sostenible.

La ejecución del programa ha sido vía el Fondo de Infraestructura para Países de Mesoamérica y el Caribe o Fondo México (antes llamado Fondo Yucatán). Establecido en diciembre de 2011 en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, para financiar proyectos de infraestructura. En junio de 2019 se actualizaron las reglas de operación para dirigir los recursos en proyectos sociales, 84.5 millones de dólares mismos que serán utilizados para instrumentar los programas “Sembrando Vida y “Jóvenes Construyendo el Futuro”.

En los tres países que forman el “Fondo México”: El Salvador, Honduras, Guatemala, hay convenios vigentes entre el gobierno mexicano y el de tales naciones para aportar fondos a 10 mil becarios en cada país, en el caso de Guatemala está en discusión el proceso de negociación para plantear número de becarios; todos los fondos para ejercer el programa, son del “Fondo México”, el acompañamiento técnico lo da la Secretaria de Trabajo y Previsión Social de la 4ªT y la instrumentación económica y financiera es por AMEXCID.

Entonces los empresarios nacionales e internacionales disponen de mano de obra en masa, de la mano de obra calificada, de la juventud de forma gratuita. Sin intermediarios, obtuvieron el máximo beneficio con esta prueba piloto de un año en México, ahora se están expandiendo a otras naciones.

Los empresarios o sea la clase burguesa, se asume dueña del mundo, de los recursos, territorios, del conocimiento, de la humanidad. Su ruta está clara de cara a 2030, el gobierno de la 4ªT y su máximo dirigente Andrés Manuel López Obrador, solo les sirven de operador para lograr sus fines mezquinos, acumular ganancias, saquear territorios, confrontar pueblos que sobreviven para hundirles en la esclavitud moderna.

Los imperialistas solo necesitarán un títere en cada país, como en México, que prometa progreso y/o desarrollo para atrapar a las masas proletarias a las cadenas de explotación asalariada. La beca de 3,600 pesos ha llegado a la administración del Estado burgués fruto del trabajo explotado convertido en impuestos, solo así, puede entregar cuentas Obrador de que frente a la fragilidad económica mundial puede garantizar los 12 meses de pago, muchas veces impuntual según las quejas en las redes sociales, pero garantizado.

El camino al infierno está lleno de buenas intenciones, la regulación del programa no prevé para 2020 avanzar en las obligaciones para los del “primer empleo”, es decir, garantizar derechos para la juventud, superiores al servicio médico, entonces el futuro más realista para los 2 millones 600 mil capacitados bajo el gobierno de Obrador, será el desempleo, la precarización laboral, el outsourcing; si hoy tenemos más de 7 millones de “ninis”, en cinco años nuestro ejército será una legión esclava con menos derechos. En materia laboral MORENA no dista de las prácticas del PAN y del PRI en sexenios anteriores.

Esta realidad va quedado clara para muchos jóvenes, el número de becarios que solo recibió un pago fue de 118, 702 jóvenes, dos razones argumenta la Secretaria del Trabajo: recién ingreso o se dieron de baja después del primer pago. Hasta el momento solo 5,700 jóvenes ya se colocaron en las mismas empresas en las que fueron capacitados. 43 mil salieron de becarios, están en otra empresa en el mercado formal. Solo hay 1.3% de los centros de trabajo suspendidos según el informe de la Secretaria del Trabajo Luisa Alcalde al Senado de la República, en noviembre de 2019, cabe destacar que se omitió de qué tipo son los centros de capacitación y los motivos de sanción, así como el número total de denuncias de la juventud por irregularidades en cada etapa del programa.

La beca resultaba prometedora toda vez que en 2019, era superior al salario mínimo por jornada laboral diaria, con el aumento salarial 2020, el salario mínimo se coloca en 123.22 pesos diarios, la beca queda 7 pesos por debajo. Significa mucho cuando el becario tiene que resolver gastos para traslado, alimentación, etc., en el mes uno antes de recibir el primer pago. Tiene mayor realce, cuando se trata de tocar puertas en el mercado de las migajas buscando las mejores oportunidades salariales, derechos laborales, condiciones de trabajo.

Las obligaciones del Estado para con la juventud respecto a la contratación son: otorgarles un documento de acreditación de capacitación e ingresarles a la bolsa de trabajo. “El Mes 13”, consiste en que dos meses antes de terminar la capacitación, se les pregunta sobre los planes a seguir, se les orienta sobre el menú de opciones disponibles para obtener un empleo, no necesariamente donde se capacitaron, qué opciones hay de empleo en instancias públicas y privadas, autoempleo, cooperativas o emprender un negocio. Se tiene una cuarta buena intención de colaborar con la SEP para los que quieren seguir estudiando, tengan una opción de certificar habilidades en cursos.

Frente a este escenario, ¡Vamos a las calles por el derecho al trabajo, la contratación colectiva, el respeto y reconocimiento de la organización sindical y el pleno goce de derechos laborales!

¡Ni carne de cañón ni mano de obra para el patrón!

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