La inevitabilidad de la crisis económica

La economía capitalista se rige por leyes objetivas, es decir, leyes que son independientes de la voluntad de los hombres, en donde estos pueden influir, incluso retrasar o acelerar, pero no evadirlas.

Una de esas leyes económicas que Marx desarrolló a lo largo de “El Capital”, es que las contradicciones propias del sistema capitalista llevan inevitablemente a las crisis cíclicas, y estas no hay política económica, ya sea neoliberal, o socialdemócrata (neo desarrollista, populista, “nacionalista”) que la puede evitar.

Todos los grandes organismos internacionales y nacionales reconocen los problemas de la economía, en el fondo describen los problemas de la acumulación capitalista, producto de la caída de la tasa de ganancia. La política de AMLO es tratar de amortiguar las inevitables dificultades y la crisis económica.

La “Cuarta Transformación” tiene como objetivo central restituir el nivel de ganancias que tenía la burguesía previó a la crisis de 2007-2009. Tratando de hacer pasar los intereses de la burguesía, como si fueran “primero los pobres”. Y lo peor es que varios sectores “críticos” plantean que debemos no sólo promover está política económica, sino que debemos ahondarla, es decir, que el proletariado haga suya la necesidad de crear mejores condiciones para su propia explotación, todo bajo un discurso “nacionalista” y de combate a la corrupción.

Lo cierto es que las proyecciones de crecimiento para este año      que va de 0.9 a 1.8 del PIB, muestra que no se rompe con el crecimiento de todo el periodo neoliberal, más aún ahondan varias de sus políticas expresadas en los grandes megaproyectos. Y aún cuando se implementen, en el mejor de los casos para la burguesía, no pueden evitar el desenvolvimiento de la economía mundial, hacia su inevitable crisis.

En este contexto no podemos dejar de insistir en ganar terreno en las reivindicaciones económicas y políticas del proletariado, como son aumento salarial, democracia sindical, luchar contra el desempleo, pero ello, será parcial sino lo fundimos con la necesidad de la emancipación del proletariado.

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