A dos años de gobierno de Obrador, ¿cómo está la situación del campo?

Ya ha dos años de gobierno AMLO ajustó con menos recursos la mayoría de los programas dirigidos a los más pobres. Segmentó la agricultura en dos: la productiva (en el norte y parte del centro dirigida a la exportación) y la no productiva (de autoconsumo). Así, los programas de la 4ªT hacia las comunidades rurales han cambiado a nuevas dinámicas. El Programa de Apoyos para Productores de Maíz y Frijol (PIMAF) y/o Procampo cambió a “Producción para el bienestar” de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) y se retomó sin cambio sustancial el Programa para adultos mayores, aunque se excluye el pago mutuo de dichos apoyos. O se cobra el de adultos mayores de 1,275 pesos mensuales o el de la SADER siendo un pago por ciclo de 1,600 pesos por hectárea (siendo de 2, 200 pesos con Peña Nieto). Un ciclo del maíz dura aproximadamente 6 meses, siendo este pago destinado a la subsistencia alimentaria son aproximadamente $8.8 diarios por hectárea, necesitando al menos 5 hectáreas para recibir el equivalente diario de adultos mayores. Siendo irreal para el pequeño campesino en México con menos de una hectárea para su autoconsumo. El programa de adultos mayores es pagado cada bimestre y equivale a 42.5 pesos diarios (siendo apenas el 34.5% del salario mínimo vigente) insuficiente actualmente para la alimentación nutricional de una persona sana, mientas que con Peña Nieto se recibían 546 pesos mensualmente(equivalente al 20.5% del salario mínimo en el 2018) El “crédito ganadero a la palabra “pensaba entregar de una a diez novillonas y hasta un toro por productor, pero en la ejecución se ha desvirtuado a consecuencia de las empresas o funcionarios encargados de la distribución del ganado. Se tuvo nulo cuidado en la calidad de los animales, y al ser enfermos y flacos no se lograron los objetivos de la repoblación y mejoramiento genético donde ha aplicado este programa. En la gestión y solicitud de los programas del bienestar, “los servidores de la nación” son un filtro para que las comunidades no censadas queden afuera, o donde el servidor no es capacitado adecuadamente impida el correcto registro. “Los servidores” reparten las tarjetas para recibir el subsidio, y a cambio de $10,217 mensuales de sueldo y la promesa de subir en el escalafón hasta los criticados “Super-Delegados” (quienes distribuyen caciquilmente los programas en cada estado). Siendo portavoces de AMLO despiertan reclamos debido a la politización de los programas y corrupción. A dos años de este gobierno se sigue administrando la pobreza en la ciudad y en el campo.

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