Stalin, “Nunca daba órdenes, ni trataba de imponer sus ideas. Él hablaba, daba consejos, hacía también algunas sugerencias, pero siempre acabada diciendo: “Es mi opinión”, “Así pensamos nosotros”. Ustedes deben ver y decidir por sí mismos, según la situación concreta, sobre la base de sus condiciones”. Esto escribía Enver Hoxa, cuando tuvieron un encuentro en 1947 en la Ciudad de Moscú –de varios- como representantes del Gobierno de la República Popular de Albania con Stalin y su respectiva delegación de la Unión Soviética.

Este testimonio -entre muchos más que hubo- dan cuenta de una parte del pensamiento y acción de J. Stalin, que se pueden corroborar en sus propios textos como en las grandes obras materiales que se lograron en la URSS junto con el Partido Bolchevique y las revolucionarias masas trabajadoras de esa gran Unión, que quedaron plasmadas en la historia, que son contrarias a las acusaciones, como parte de la propaganda anticomunista, que en primer lugar hizo el revisionismo, -el trotskismo- y sigue haciendo, hacen el imperialismo, las burguesías y pequeñas burguesías de los diferentes países contra la figura y personalidad de J. Stalin.

En la actualidad en la figura de Stalin, los enemigos de las masas proletarias continúan atacando al marxismo-leninismo, al socialismo y al comunismo, a todo lo que representa la lucha de los pueblos por su liberación de la explotación asalariada y la dominación imperialista. Y por eso en este 71 aniversario, como ayer, hoy y siempre volvemos a defender y dar a conocer a nuestro Camarada y dirigente J. Stalin, porque sigue vigente su gran obra, la que nos honramos en continuar.

Stalin, no fue un criminal, ni dictador, menos un improvisado en la conducción del primer Estado socialista, como lo acusan; la responsabilidad que le confió el pueblo ruso y el pueblo soviético después, y el ejemplo para los proletarios de todo el mundo, la supo asumir con fidelidad y consecuencia, porque también dio continuidad a la obra de Marx, Engels y Lenin. Porque fue un peligroso e irreconciliable enemigo de los explotadores que no claudicó en los momentos más difíciles de la lucha, porque siempre levantó la bandera roja de la hoz y el martillo.

Stalin, cuando murió Lenin, juró que: “permanecería fiel a sus enseñanzas, de seguir sus recomendaciones, de mantener siempre en alto y conservar puro el alto título de comunista, de salvaguardar y conservar la unidad del Partido Bolchevique de preservar y acerar incesantemente la dictadura del proletariado, fortalecer constantemente la alianza de la clase obrera con el campesinado, de permanecer fiel hasta el fin del internacionalismo proletario, defender el primer Estado socialista de la ambiciones de los enemigos locales, la burguesía, los terratenientes y los enemigos externos, los imperialistas que quieren destruirlo, y llevar el Socialismo y hasta el fin en una secta parte de la tierra”.

Stalin se esmeró y cumplió: dirigió la construcción del socialista en un solo país, el primer Estado del proletariado del mundo compuesto por diferentes nacionalidades que vivieron como Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas, sobre la base de la dictadura del proletariado, que mostró la superioridad del socialismo sobre el capitalismo; no padeció las crisis económicas que este no puede evitar; se elevó el nivel material y espiritual del pueblo soviético, desapareció la explotación asalariada, porque la producción y los medios para hacerlo estuvieron en manos de los trabajadores.

Los obreros y los campesinos desarrollaron su unidad para la producción y la dirección de la dictadura proletaria, en planes de cada cinco años; combatieron y derrotaron a los enemigos internos en su momento, con los argumentos, el debate y la justeza de las orientaciones colectivas-soviéticas, quedando exhibido el trotskismo, bujarinismo, zinovievtismo, etc., en la defensa del marxismo-leninismo. Los juicios fueron públicos,  donde los condenaron y no actos mafiosos, escondidos e injustos, propios de la burguesía, la pequeñaburguesía y el revisionismo.

Expulsaron y derrotaron a los invasores alemanes de la Unión Soviética, como a los fascistas en la Segunda Guerra Mundial, teniendo el número más alto de muertos que cualquier otros pías participante. También fue una derrota para el imperialismo la Gran Guerra Patria, porque no lograron destruir el régimen socialista mediante Hitler, y porque tuvieron que tener de aliada a la URSS, cuando su objetivo había sido todo lo contrario. Después de la derrota fascista, otra victoria que se anotó la URSS, fue su reconstrucción la que se logró en un corto y sustancioso periodo, gracias al papel organizador de Stalin, del Partido y del Estado y pueblo soviéticos.

Quien estudia con seriedad y honestidad la vida y obre de Stalin, tiene que reconocer su importante contribución en la historia de la humanidad, sobre todo su papel en la emancipación de esta.

¡Viva J. Stalin!

¡Viva el marxismo-leninismo!

¡Viva el socialismo y el comunismo científicos!

 

 

 

Comparte en tus redes sociales

Por PCMML

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *