Pronunciamiento de la Asamblea Interuniversitaria

Reunidos el 10 de octubre esta asamblea se pronuncia por:

  1. La Dignidad Laboral Docente, el cumplimiento del pliego petitorio emanado del movimiento #UNAMNoPaga, así como los pliegos petitorios locales emanados de cada escuela y facultad.
  2. Combatir la precariedad laboral docente, garantizando la adecuada estabilidad laboral, aumento salarial en términos reales y cumplir con lo dispuesto por ley en materia de teletrabajo.
  3. Un regreso a clases seguro, no impuesto, forzado y apresurado, cuando toda la población esté vacunada, cuando nos encontremos en semáforo verde y se cuente con la infraestructura necesaria. Primero la vida y la salud.
  4. Una educación pública, gratuita y popular, que responda a las necesidades de la sociedad y no a los intereses de las “mafias” y grupos de poder que controlan las universidades y los Institutos de Investigación.
  5. Nos pronunciamos contra la represión hacia integrantes del movimiento #UNAMNoPaga. Demandamos la reinstalación de todos y todas las y los docentes despedidos el semestre anterior de la Facultad de Estudios Superiores campus Acatlán. Nos pronunciamos por la recontratación de las y los docentes de Escuela Nacional Colegio de Ciencias y Humanidades; por el cese a la campaña de desprestigio y hostilidad en contra del proyecto de Ciencias TV, medio de difusión de la ciencia, por un alto a la represión en contra de docentes en el Colegio de Ciencias y Humanidades plantel Naucalpan y en la Facultad de Ciencias de la UNAM por parte de las autoridades y docentes afines a ellas. En dicho sentido, exigimos a las autoridades universitarias cumplimiento a los acuerdos de no represalias ni sanciones que externa en la respuesta otorgada al pliego petitorio del movimiento.
  6. Es de conocimiento que en fechas próximas, en la UNAM se llevarán a cabo las elecciones de consejos universitarios, técnicos, académicos de areas y comisiones dictaminadoras a distancia, en un contexto donde la participación será reducida, dichas figuras en la mayoría de los casos no atienden a los intereses de la comunidad universitaria, sino que son ocupados por personas alineadas a las mafias que controlan las escuelas o por personas afines a los grupos de poder que controlan la enorme cantidad de decisiones de interés para la comunidad, en donde las pocas voces críticas que participan llegan a ser censuradas e incluso hostigadas. En este aspecto, nos pronunciamos por la democratización de la universidad en todos sus niveles, por espacios de cogobierno, así como por procesos electorales en los que se garantice transparencia e imparcialidad. Pugnamos por una estructura realmente democrática en donde se elijan al rector y los directores por medio del voto de la comunidad, y no por imposición de una Junta de Gobierno integrada por solo 15 personas, algunas de ellas incluso sin trayectoria al interior de la UNAM, como es el caso de Enrique Cabrero Mendoza, quien encabeza la lista de “científicos” actualmente investigados por la Fiscalía General de la República por desvíos de recursos o manejos opacos de dinero que han ocurrido en distintos centros educativos, enseñanza o de Investigación.
  7. Conocemos la iniciativa de presupuesto para educación enviada a discusión a la Cámara de Diputados que estima un crecimiento de no más del 2% en términos reales para el sector educativo en 2022, lo cual implica una asignación de recursos para la educación equivalente al 3% como proporción del Producto Interno Bruto (PIB) de México, el nivel más bajo del gasto público destinado para la educación en la última década.

La Ley General de Educación ha establecido históricamente que el Estado debería designar para el financiamiento de la educación por lo menos el equivalente al 8% del Producto Interno Bruto (PIB). Los gobiernos abiertamente neoliberales nunca alcanzaron dicho objetivo. Actualmente, bajo el gobierno de la Cuarta Transformación, el gasto en educación se ha visto disminuido y en vez de acercarse al objetivo del 8% del PIB se ha alejado más.

Particularmente, para la educación superior se prevé un crecimiento del 4.4% PIB con respecto a 2021, pero considerando la inflación anual (estimada por Banxico en un alrededor del 6% PIB) esto implica que no habrá aumento del presupuesto para educación en términos reales. En la propuesta que envía el ejecutivo no hay recursos destinados para el Fondo Extraordinario para la Obligatoriedad y Gratuidad, ni se refleja un aumento del presupuesto destinado a la educación superior y tampoco existen recursos siquiera para asegurar gradualmente, una ampliación de la matrícula del nivel superior. Exigimos un aumento al presupuesto, una gestión democrática y transparente, así como impulsar auditorías públicas y federales a las instituciones de educación superior.

En este contexto, convocamos a estudiantes, docentes, organizaciones y les invitamos a sumarse a la Asamblea Interuniversitaria para seguir con un trabajo permanente y organizado que permita dar solución a las demandas aquí expuestas, a sumar esfuerzos, a impulsar demandas comunes y en unidad, avanzar por una transformación del sector educativo.

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