Leyendo a los clásicos | Sobre la Prensa legal y clandestina del Partido. (Parte I)

Lenin este escrito lo realiza después del triunfo de la Revolución de Octubre de 1917, desenmascara una vez más la hipocresía burguesa y su naturaleza ideológica, que criticaba el carácter partidario y de clase (del proletariado) de la prensa legal, de otras publicaciones y de toda la literatura que se escribía en el marco del nuevo poder político, que acusaba que todo lo controlaba y estaba sometido al Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSDR), hablando en los términos de hoy, de manera autoritaria y antidemocrática porque no era independiente, autónoma o crítica y que estaba sometida al poder del Partido. Cuando existía el zarismo, por el contrario, toda la prensa legal no estaba sometida o dependía de ningún poder, a alguna clase social o ideología. Pero Lenin les demuestra la verdadera naturaleza de clase de estos instrumentos y que de manera clara el Partido las tenía que organizar y dirigir, para responder a los interese del proletariado y a su Partido.

En ese sentido escribe lo siguiente: ““Cuando existía una diferencia entre la prensa clandestina y la prensa legal, el problema de la prensa del partido y de la que no era del partido se resolvía de manera simple, falsa y monstruosa en extremo. Toda la prensa ilegal era del partido, se editaba y estaba dirigida por organizaciones y grupos vinculados de una u otra manera a grupos de camaradas que realizaban trabajo práctico de partido. La prensa legal, en su conjunto, no pertenecía a ningún partido, pues estaba prohibida la expresión de las diversas tendencias políticas; pero “se inclinaba” hacia tal o cual partido.” Y más adelante señalando los cambios en el proceso revolucionario: “La revolución no ha terminado todavía. El zarismo ya no tiene fuerza para vencer a la revolución, pero la revolución no es aún lo bastante fuerte para vencer al zarismo. Atravesamos unos momentos en que se manifiesta por doquier y en todos los aspectos esta anormal conjugación del partidismo abierto, honesto, directo y consecuente y la “legalidad” clandestina, velada, “diplomática”, envuelta en evasivas. Esta anormal conjugación repercute asimismo en nuestro periódico;” donde se describe la evolución que va teniendo el proceso de la prensa ante los profundos cambios económicos y políticos en la Rusia revolucionaria.

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