Lenin como constructor del Partido marxista, del Partido del proletariado revolucionario asumió la tarea de esclarecer y defender la naturaleza revolucionaria del marxismo, pues en Rusia los círculos que se reclamaban marxistas lo tenían mal comprendido o lo falseaban; una de esas expresiones estaba encarnada en los marxistas “legales”, grupos que tenían amplia influencia en la clase obrera y dirigían su lucha hacia la conciliación de clases, mediante la lucha economicista. Estos defendían -falseando al marxismo- que “la clase obrera no necesitaba un Partido político para defender sus interese vitales y mejorar situación material y que bastaban para ellos las organizaciones profesionales,… las cajas de socorro mutuo, las cooperativas, las instituciones de asistencia social, etc…” (Gerard Walter, Lenin, pág. 72.).

Lenin se encontraba en el exilio cuando se fundó el Partido Socialdemócrata en 1898 e inmediatamente detenido su Comité Central, es decir, se quedaba sin dirigentes y se necesitaba militantes que asumieran esa tarea y a ella se abocó Lenin tan pronto salió del encierro al que fue sometido por el zarismo, sobre todo para mostrar al marxismo en su justo y natural papel, como guía y arma para la revolución socialista, para la clase obrera, dada la funesta influencia de los marxistas “legales”. En ese sentido también concebía la necesidad del órgano del Partido, instrumento de propaganda y organización para combatir esa dañina influencia y cohesionar la acción de los marxistas para dirigir a la clase obrera hacia la revolución proletaria.

Lenin como organizador y constructor del Partido revolucionario del proletariado (que antes de la  toma el Poder se llamó Partido Socialdemócrata ruso y ya en el Poder Partido Comunista (bolchevique) de la URSS) también desarrolló la teoría que fundamentaría tal necesidad, en particular en el ¿Qué hacer?

En su obra Lenin sintetiza la lucha desplegada contra el oportunismo que se manifestaba en el movimiento socialdemócrata internacional y en Rusia en particular (el economicismo, una forma de oportunismo), en esta también hecha los cimientos político-ideológicos para la construcción del Partido marxista de nuevo tipo. Desarrolla el combate contra la tendencia que está convirtiendo al Partido revolucionario del proletariado en un Partido para las reformas sociales. En este sentido elabora la teoría avanzada para la organización de la revolución proletaria que ha de servir de base para el movimiento obrero revolucionario. (Continuará).

Tomado del Vanguardia proletaria No. 523 del 1 al 15 de marzo de 2018.

 

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Por PCMML

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